DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Misión increíble

Día 276

“Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré” (Juan 16:5-7).
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Lecturas adicionales:

    Lucas 24:48; Juan 12:24; Hechos 1:4-5; 1:8-9.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús está en un tiempo muy difícil de su vida. Está a punto de cumplir la misión que el Padre le encomendó: “Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?”

Pedro contesta esta pregunta años después en su carta: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua” (1 Pedro 3:18-20).

Por otro lado, después de ir a predicar a los “espíritus encarcelados”, “... resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:4), para cumplir la promesa del Padre y enviar al Espíritu Santo.

En Juan 15 Jesús nos indica que “permanecer” en Él nos dará amor, gozo y paz.

Jesús dijo: “Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré”. En este punto de la vida de Jesús, los discípulos todavía no entendían todo lo que Jesús estaba por hacer, por eso se asustaron y huyeron cuando apresaron a Jesús, pero gracias a la Promesa enviada por Jesús desde el día de Pentecostés, podemos entender todo lo relacionado a nuestro Salvador Jesucristo.

Hoy Jesús está CON nosotros y EN nosotros. Su presencia en nuestra vida es intimidad con el Dios Trino a través del Espíritu Santo.