DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Sumergidos en su amor

Día 266

“Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor” (Juan 15:9-10).
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Lecturas adicionales:

    Romanos 5:5; Judas 1:20-21; 1 Juan 2:15, 28–3:2; 3:16.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús da una orden clara: “Permaneced en mi amor”.

¿Cuánto del amor de Jesús está en mi corazón? En Romanos 5:5b dice: “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”. ¿Cómo hacer para que este amor no se apague, sino que permanezca o que aumente? En Apocalipsis 2:3-4 se menciona que la iglesia de Éfeso trabajó duro, sufrió y tuvo paciencia, “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”.

La orden de “permanecer” se basa en lo que el Padre y Jesús están haciendo por nosotros: “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado”.

Creo que “permanecer en su amor” es más que la actividad de obedecer a Dios en todo: Aquí leemos: “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor”. ¡Esto es verdad! Entonces, ¿cómo guardaremos los mandamientos? Siguiendo los pasos de Jesús: Jesús se mantenía en contacto continuo con el Padre (en sus noches de oración y aún cuando estaba entre la gente); Jesús buscaba sólo la voluntad del Padre y cumplía sólo con la voluntad del Padre; se mantenía lleno del Espíritu Santo; lleno de amor, de justicia, de compasión, sabiduría, mansedumbre y poder.

Jesús no nos pide nada que Él no haya practicado: “Así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”.

El gozo llega a su máxima expresión cuando amamos a otros así como Dios nos ama: “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado” (Juan 15:12).

Señor sumérgenos en tu amor. Te pedimos que hoy fluya tu amor a través de nosotros a otros.