DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Consecuencias

Día 263

“... porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Juan 15:5-7). 
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Lecturas adicionales:

    Deuteronomio 6:6-7; Salmos 119:11-12; 80:15-19; Ezequiel 17:9-10.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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“Porque separados de mí nada podéis hacer” es una declaración radical de Jesús.

La consecuencia de estar separados de Jesús es ser “echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”. Hoy día muchas personas ni siquiera creen que existe el infierno. No nos gusta mucho hablar de ese lugar. Preferiríamos hablar de las bendiciones que Jesús nos concede, pero Jesús mismo nos enseñó al respecto y también debemos hacerlo nosotros. Sabemos que el infierno no fue creado para los seres humanos, pero si no aceptamos a Jesús y si no seguimos sus enseñanzas, terminaremos en ese horrible lugar. Separados eternamente de la presencia de Dios.

Todo el bien que podamos hacer, cualquier obra buena proviene de Dios. Así se afirma en Santiago 1:17: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.

Todas nuestras acciones por más excelentes que sean, y “todas nuestras justicias como trapo de inmundicia” (Isaías 64:6). Al anunciar las Buenas Nuevas, muchas personas piensan que no necesitan de Jesús porque dicen: “no le hago mal a nadie”, pero la realidad es que Jesús murió por todos, “por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Todos necesitamos a Jesús.

Por otro lado, la consecuencia de permanecer en Jesús y en su Palabra es abrir las posibilidades de las bendiciones: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”.