DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Recordar, recordar, recordar

Día 255

“Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:25-26).
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Lecturas adicionales:

    Deuteronomio 11:18-21; Salmos 104:34; Lucas 11:13; Juan 5:39, Romanos 8:26; Hebreos 7:25.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Todos, como seres humanos, somos muy finitos; nuestra memoria y entendimiento no son perfectos. Nunca recordaremos todo lo que hemos leído, aprendido o escuchado.

Jesús le promete algo nuevo a sus discípulos y por supuesto a nosotros: “el Consolador, el Espíritu Santo”, quién “os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.

La palabra “Consolador” significa: Uno llamado a ayudar. La figura es la de una persona en una corte representando al juzgado. En este caso, el Espíritu Santo está a nuestro lado para ayudarnos qué decir ante el Padre y ante otros. Tal ayuda no significa que no estudiemos ni sigamos preparándonos.

En 1 Juan 2:1, Juan menciona a Jesús como “abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. ¡Increíble tenemos dos “abogados”; “consoladores”: Jesús y el Espíritu Santo. ¡Bendita compañía! ¡Qué más podemos pedir!

El Padre es el que envía al Espíritu Santo a nuestras vidas cuando desesperadamente lo pedimos, si es que somos obedientes (ver Lucas 11:13).

Jesús dice: “el Espíritu Santo…. os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”. Con nuestra finitud nunca podremos recordar mucho, pero el Espíritu Santo nos recordará solamente lo que Jesús nos “ha dicho” a través de la lectura, lo aprendido, lo que hemos memorizado, los sermones que hemos oído, y la revelación que Él nos da que está dentro de los principios de la Biblia.

¡Ah! y el Espíritu Santo y Jesús, estarán intercediendo por nosotros todo el tiempo, trayendo sus mandatos a nuestra vida.