DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Usted no está huérfano

Día 253

“El Espíritu de verdad… vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros… vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis” (Juan 14:17-19).
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Lecturas adicionales:

    Romanos 8:26-27; 1 Corintios 6:17; 2 Corintios 1:20-22; Apocalipsis 21:2-3.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Nosotros conocemos al “Espíritu de verdad” porque “mora con nosotros” y vive “en” nosotros. Vivir con alguien y en alguien habla de una relación sumamente íntima.

 “Todavía un poco, y el mundo no me verá más”. Muchos celebrarán al Jesucristo que se quedó en la cruz el Viernes Santo. Él resucitó para estar con nosotros y en nosotros a través del Espíritu Santo.

PERO “vosotros me veréis... no os dejaré huérfanos... porque yo vivo, vosotros también viviréis”. “Pero” es una palabra que marca un contraste; compara el mundo que no ve ni conoce a Dios ni a Jesucristo, con los creyentes que vemos, y conocemos y nos comunicamos con Dios a través de la salvación provista por Cristo, y por la morada del Espíritu Santo en nuestra vida.

Intimidad significa ver. Al ver se conoce. El término conocer, en la Biblia, indica una vida íntima. Conocer a una persona como ninguna otra persona la conoce. ¿Por qué no estamos viendo a Jesús? ¿Por qué no lo conocemos en el sentido bíblico? ¿No será falta de intimidad con Él a través del Espíritu Santo?

No hay nada mejor que la intimidad con Dios. Fuimos creados para tener intimidad, y más que con cualquier persona, intimidad con Dios. Intimidad significa verdad, significa confianza, significa entrega, significa comunicación.

Ese es el tipo de relación que tenemos con Dios: “con” y “en” nosotros, y viceversa, nosotros con el Espíritu y nosotros en el Espíritu.

Comunión e intimidad significa compañía, no orfandad. Esa es la promesa del Señor Jesús: “No os dejaré huérfanos”