DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


La vida sobrenatural

Día 250

“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre” (Juan 14:13-16).  
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Lecturas adicionales:

    Mateo 6:33; Lucas 10:27-28; 11:9-13; Efesios 1:12; Santiago 5:16.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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El propósito principal de la vida cristiana es “que el Padre sea glorificado en el Hijo”. Esto significa que cuando otros nos escuchan, nos ven y examinan la consistencia de nuestra vida digan: El Dios de él/ella es real. La vida de esta persona es sobrenatural. Se dan cuenta que hay algo en nosotros que es totalmente diferente, y no saben qué es lo diferente en nosotros. Otros quieren tener lo que nosotros tenemos. Esto sucede cuando somos demostraciones reales de quién es el Padre a través del Hijo: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:10).

La única manera de demostrar al Padre para glorificar a Dios a través del Hijo es a través del Espíritu Santo: “yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”. ¡Bendita Trinidad!

Dios sólo es glorificado en el Hijo por medio de nuestra oración. La oración es eficaz sólo si tiene un propósito, ¡glorificar a Dios! “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”.

La oración eficaz depende de dos constantes: (1) La prioridad de nuestra oración debe ser recibir el Espíritu Santo: “yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”. (2) Dios llenará a los creyentes del Espíritu Santo sólo a aquellos que radicalmente son obedientes a Dios porque lo aman con todas sus fuerzas, vida y corazón: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”. El vivir así, es una vida sobrenatural.