DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


La casa de mi Padre

Día 243

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros” (Juan 14:2)
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Lecturas adicionales:

    Apocalipsis 21:1-7; 22:1-5; 22:14.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Aunque soñamos con ese día maravilloso de nuestro encuentro con Jesús, es difícil imaginar cómo será el lugar que Jesús está preparando. En el libro de Apocalipsis recibimos figuras importantes acerca de nuestro hogar celestial, (no sin antes amonestarnos para que nos arrepintamos de nuestros malos caminos). Muchas de estas figuras son difíciles de interpretar, pero nos dan pequeñas pistas del lugar.

Leemos acerca de la Nueva Jerusalén; del trono de Dios y de Jesús y de los 24 tronos con los 24 ancianos. Escuchamos acerca de grandes multitudes y ángeles alabando al Señor; acerca de las Bodas del Cordero y de un gran banquete.

Apocalipsis 2:7 dice: “… Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”. En 22:2 dice que el árbol de la vida produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.

Allí no habrá, llanto ni dolor ni sufrimiento.

“Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero” (21:22) y el v. 27 dice: “No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero”.

En Apocalipsis 3:21 dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.

Lo más maravilloso de todo es: “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:3).