DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¡Tibio!

Día 228

"Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios" (Juan 12:42-43).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Lucas 12:8-9; Santiago 2:19; Apocalipsis 3:16.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

“Muchos creyeron en él”, es decir, llegaron a la conclusión mental de que Jesús sí es Dios, que Él sí es el Mesías, el Libertador, que Él puede hacer una diferencia radical y eterna en la vida de una persona.

“PERO” (esta palabra es muy triste) “a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga”. ¡Creer no es suficiente! ¡Creer es muy importante! Es el primer paso para acercarse a Jesús, a Dios. Es la puerta de entrada al reino de Dios: “... El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:15).

La razón de no seguir al siguiente paso de “confesar” a Jesús como Dios y Salvador, y vivir según esa confesión, se debe al temor de qué dirán si cambio los valores con los que hemos vivido por los valores morales del Reino y por no querer reconocer que toda la gloria debemos dársela a Él. Es el temor a ser rechazado, es el temor a perder la popularidad: “Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios”.

Creer sin confesar, sin vivir la vida cristiana es ser "tibio". ¿Cuántos “cristianos anónimos” hay por temor a que los compañeros los rechacen o se burlen? Pero cuando doy el paso de fe y amor por otros, el Espíritu nos guía y vemos cómo los mismos que se burlaban vienen a pedir consejo.

¿En lo que me pide la Biblia, en qué áreas de mi vida soy tibio?

¿Cuál es la “gloria” que poseo hoy que es más valiosa que la gloria que Dios se merece?

¿Qué pasos debo dar para que Dios reciba hoy la gloria en mi vida?