DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


La mayor de las crisis

Día 225

“Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Y decía esto dando a entender de qué muerte iba a morir” (Juan 12:31-33).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 10:34; Lucas 10:18; Juan 3:14; Hechos 26:18; 1 Corintios 15:25-26; 2 Corintios 4:4; Efesios 2:2; Apocalipsis 20:14-15.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La palabra “juicio” en el idioma original se traduce “crisis”. La presencia de Jesucristo hoy produce crisis pues cuando estamos ante Él, confrontamos el ser juzgados, por el hecho de que en su presencia no podemos ser indiferentes ante su oferta de amor y salvación. O la aceptamos, o seguimos siendo condenados: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 3:17-19).

Al morir Jesús en la cruz, Satanás fue destronado y ya no es el “príncipe” de hoy, ni de este mundo. Él ha sido “echado fuera”.

La realidad es que Satanás no gobierna más. Satanás es un mentiroso y Padre de la mentira y tiene a miles de millones de personas engañadas, haciéndoles creer que es el príncipe de ellos. Su papel es ocultarles la libertad que Jesucristo ya logró por ellos y distraerlos para que no se la apropien por la fe.

Satanás engaña a miles y los tiene sin esperanza, haciéndolos esclavos de ellos mismos, de sus propias pasiones y de sus malos caminos. Ha engañado a algunos de tal manera que hasta los ha poseído aun sin tener ese derecho sobre ellos.

¡Jesús vive y es el verdadero libertador, no hay otro!

Fijemos nuestros ojos en Él y aceptemos su salvación y vida nueva para que otros también hallen el camino.