DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¿Conoce su herencia?

Día 215

“... Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas” (Juan 13:3a).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 5:3; Lucas 14:28-29; Juan 20:22; Efesios 1:3; 1:11-14; 2 Pedro 1:3-4.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús está en el penúltimo día de su vida y declara que está cumpliendo el propósito para su vida: "sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre" (Juan 13:1). Ahora, Él declara certitudes, seguridades que guiaron su vida, su misión.

No se puede enviar a nadie a hacer una misión sin darle los recursos para la misión. Jesús tenía la seguridad de cuáles eran sus recursos y de dónde provenían éstos: sabía "que el Padre le había dado todas las cosas".

Cuando alguien conoce que cuenta con recursos puede trazar su plan de acción. Jesús sabía que no estaba solo, sabía que su misión era misión posible.

"El Padre le había dado..." Esto significa que los recursos que Jesús usó eran lícitos. Jesús no usó recursos de fuentes dudosas. Sus recursos fueron éticos 100%.

Los recursos de Jesús no eran limitados: "el Padre le había dado todas las cosas”.

Cuando Jesús habla de "todas las cosas", se refiere a Dios mismo, el Dueño de todo. Su recurso sigue siendo el Espíritu Santo y la palabra de Dios. Con tales recursos nadie puede fracasar en la misión.

Jesús nos llama a vivir con propósito, y nos hace un llamado específico. Nos da razón de ser, nos da misión: "Id y haced discípulos a todas las naciones" (Mateo 28:19).

La misión nuestra es mostrar a Jesús y preparar líderes para que muestren a Jesús a "las naciones".

Los recursos que Jesús utilizó ahora están a nuestra disposición: El Espíritu Santo y la palabra de Dios. Con tales recursos no podemos fracasar. El reino de Dios ya ha destronado el reino de las tinieblas.