DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


La búsqueda intensa de Jesús

Día 213

“Y buscaban a Jesús... Y los principales sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno supiese dónde estaba, lo manifestase, para que le prendiesen” (Juan 11:56-57).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 13:45-46; 6:33; Lucas 15:4-7; 2 Corintios 6:2.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Cuando se busca algo, es porque se desea; porque se quiere hacer algo con lo que se busca. En este caso hay una búsqueda incesante de Jesús: “Y los principales sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno supiese dónde estaba, lo manifestase, para que le prendiesen”.

¡El apóstol Pablo también buscaba a los del nombre de Jesús, pero se encontró con Jesús en persona! ¡Que le suceda lo mismo a todos los que persiguen a Jesús!

Vemos aquí a un grupo de personas que lo odian y lo buscan para matarlo.

Por otro lado, “muchos subieron de aquella región a Jerusalén antes de la pascua, para purificarse. Y buscaban a Jesús, y estando ellos en el templo, se preguntaban unos a otros: ¿Qué os parece? ¿No vendrá a la fiesta?” (vv. 55-56). El texto no indica la razón por la que le buscaban. Algunos tal vez por necesidades físicas, otros para ver a alguien de quien se escuchaba hablar mucho, otros por el deseo de aprender. ¿Cuál es la razón por la que buscamos a Jesús?

A diferencia de ese entonces cuando “Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos, sino que se alejó de allí a la región contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraín; y se quedó allí con sus discípulos” (v. 54), hoy Él no está confinado a una región ni a un grupo pequeño de discípulos. Hoy Él está disponible a todo aquel que quiera buscarle. Jesús resucitó y es el Dios todopoderoso que está muy cerca de nosotros. ¡Hoy Él puede ser hallado! Aún mejor, Él nos está buscando, no importa cuál sea nuestra condición, ¡dejémonos hallar por Él!