DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Total y absoluta confianza

Día 194

"Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:29-30).
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Lecturas adicionales:

    Éxodo 18:11; Daniel 4:3; Mateo 16:18b; Romanos 8:35-39; 1 Timoteo 3:16.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Al leer los Evangelios vemos la increíble seguridad de Jesús en el Padre y en sí mismo. Esta seguridad está anclada en su relación con Dios, su Padre: "Yo y el Padre uno somos".

Es una relación tan íntima, tan estrecha que demuestra absoluta confianza. Jesús está seguro de su misión, del éxito de su misión, pues conoce a fondo a quién lo envió. Él asegura: "Mi Padre... es mayor que todos".

El versículo anterior dice que como ovejas no seremos arrebatadas de las manos de Jesús y en este versículo dice que no seremos arrebatados “de la mano de mi Padre”. ¡Si esto no toca las fibras más profundas de nuestro corazón, no sé qué puede hacerlo!

En esa seguridad y fortaleza de relación íntima estamos nosotros, sus ovejas. ¿Puede haber un lugar más seguro y de mayor gozo y confianza que en las manos de nuestro Dios Todopoderoso? Con razón nos dice Filipenses 4:6 que “por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Y en 1 Pedro 5:7-9 dice: “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros...”

Estas promesas son muy valiosas y verdaderas, pero la Palabra también nos advierte que debemos velar: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; [Solución]: “al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (1 Pedro 5:8-9).

Nuestra seguridad depende de nuestra relación estrecha con Dios.