DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


De corazón a corazón

Día 188

“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas...” (Juan 10:14-17).
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Lecturas adicionales:

    Efesios 5:25-27; 1 Corintios 13:8-10.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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En esta porción, la palabra clave es "conocer". La Biblia usa esta expresión para una relación íntima.

Tal vez el ejemplo más indicador de lo que significa conocer en la Biblia es el matrimonio. "Conocer" es algo que nunca se termina. Siempre se está aprendiendo más y más de la persona que amamos y con la que nos hemos comprometido de por vida. Cuando conocemos a Jesús, nuestro compromiso de amarlo es de por vida. Él hizo ese compromiso desde la eternidad, aún antes de la creación del ser humano.

Jesús es claro en su relación, Él dice: "Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen". El conocimiento es mutuo.

El conocimiento de Él hacia nosotros y de nosotros hacia Él no es en el mismo nivel. Él conoce todo lo que fuimos y lo que somos. Conoce nuestras aspiraciones, nuestras intenciones y motivaciones. Nuestro conocimiento de Él es muy limitado.

Jesús quiere que le conozcamos íntimamente. Su plan es amarnos aún más de lo que ya nos amó: "y pongo mi vida por las ovejas... porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar". Si queremos imitar a Jesús, también debemos poner nuestra vida por el avance del Reino y por las ovejas que en realidad le pertenecen a Jesús, quien murió por ellas.

Él quiere que lo conozcamos íntimamente llenándonos de Él mismo a través de su Espíritu Santo. No sólo lo vamos a conocer a través de nuestro tiempo con Él, sino que cuando pasemos por pruebas difíciles, veremos su mano y su misericordia obrando en nosotros. Entonces le conoceremos de corazón a corazón.