DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


El mayor de los contrastes: Vida versus muerte

Día 184

"El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 21:13; Juan 6:36; 10:1; Hechos 26:18; Romanos 16:20; 8:2; 1 Juan 2:13.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús presenta una nueva figura, la del "buen pastor". Él la compara con dos personajes, el ladrón y el asalariado.

"El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir".

Satanás, "el ladrón" de la vida, quiere hurtar el propósito que Dios tiene para cada uno de nosotros.

Este ladrón no es un mito, ni es algo de la imaginación. Es un enemigo real que nos odia hasta la muerte y nos quiere destruir. “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12).

Satanás quiere hurtar nuestro destino, quiere separarnos de la voluntad de Dios. Quiere matar nuestra vida, darnos muerte eterna, la separación total de Dios.

No sólo quiere "hurtar, matar", sino que también quiere destruir a cada persona que esté cerca de nosotros. Su fin es usarnos como agentes suyos para destruir vidas, hogares, comunidades y naciones. En fin, todo lo que Dios ha hecho, quiere que destruyamos su misma creación.

Pero no debemos tener miedo, pues Jesús ya lo venció al morir y al resucitar por nuestros pecados. En Jesús tenemos TODO lo que necesitamos para vencer a este enemigo. Eso sí, necesitamos aprender a usar las armas que nos dejó el Señor para vencer al enemigo: la palabra de Dios, la oración, la fe, la salvación y el Espíritu Santo.

“Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4b). Y nada ni nadie podrá separarnos del amor de Cristo.