DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¿Discípulos de quién?

Día 178

"… ¿Queréis también vosotros hacernos sus discípulos? Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos. Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea" (Juan 9:27-29).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Mateo 15:14; 5:16; 23:24; Juan 8:44; 9:5.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

Ser sanado por Jesús (física y espiritualmente) nos coloca en una vitrina al comentario de los que están cerca de nosotros. Al ciego sanado lo entrevistaron sus vecinos, amigos y los fariseos; éstos entrevistaron a su familia, y ahora lo entrevistan de nuevo.

La respuesta del ciego a los fariseos es impactante: "¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?" En otras palabras les dice: "Ustedes saben que es impresionante cómo Él me sanó. Yo no lo conozco, no se quién es, no soy su discípulo, pero creo que valdría la pena pensar en la posibilidad de que seamos sus discípulos, ¿qué les parece?"

Los fariseos le contestan tajantemente: “¿Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos?”

La verdad que presentan los fariseos es contundente: Somos discípulos de alguien. Podemos ser discípulos de la última moda o de la música, o de un gran deportista. Todo esto es el mundo, es decir, hay muchos "discípulos del mundo".

Podemos ser discípulos del diablo, haciendo las obras del diablo. O discípulos de una religión o corriente religiosa como los fariseos: "pero nosotros, discípulos de Moisés somos".

Es curioso que los fariseos no se dicen ser discípulos del Dios verdadero, del Dios del Antiguo Testamento, del Dios de la Biblia. Son discípulos de una doctrina, de la ley, no de Jesús.

Hay algunos que dicen que no son discípulos de nadie, pero en realidad son discípulos de ellos mismos. Su Dios son ellos, todo gira alrededor de ellos, y se siguen a ellos mismos. ¿De quién somos discípulos? ¿De Jesús?