DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Mezcla creativa: "lodo con saliva"

Día 174

"Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo" (Juan 9:6-7).
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Lecturas adicionales:

    Marcos 7:31-35; 8:22-26; 2 Corintios 4:7; Apocalipsis 3:18.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús rara vez utilizó la misma metodología para sus milagros. Realmente no podemos explicar por qué usó “lodo y saliva” en este caso.

Jesús dice claramente que hace "las obras del que me envió" (Juan 9:4). No creo que se refiera a la metodología de su Padre, más bien se refiere a practicar los principios del Padre. 

En el caso de la sanidad del ciego, Jesús está demostrando la misericordia del Padre al sanarlo. Está presentando las enseñanzas del Padre. Utiliza esta situación triste para explicar la pregunta de los discípulos: "Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?”

A veces lo que parece negativo es para la gloria de Dios.

Él utiliza el milagro (del ciego que recibe la vista) para presentar el principio de que Jesús, es el que disipa la oscuridad y limpia el pecado.

Jesús está demostrando su esencia, Él es el gran YO SOY, en este caso “soy la luz”.

Un principio bíblico que aprendemos de este pasaje es que Dios permite nuestra creatividad para presentarlo a Él.

Dios usa nuestros aspectos culturales que no contradicen los principios bíblicos para glorificarlo a Él.

Dios utiliza nuestra personalidad para presentar su mensaje. Dios nos hizo, y Él quiere que presentemos sus principios sin alterarlos, pero a través de nuestra humanidad redimida.

Las metodologías cambian. Las estrategias se vuelven obsoletas. Los principios bíblicos nunca cambian, nunca pasan de moda. Siempre están vigentes y se pueden aplicar a cualquier lugar, tiempo y contexto.