DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¿A quién sigue usted?

Día 165

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Juan 8:44).
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Lecturas adicionales:

    Hechos 13:8-11; 1 Juan 3:8-10; Apocalipsis 12:9.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús de una forma muy fuerte demuestra que sus opositores son hijos del diablo. Sus palabras nos hacen temblar al pensar en tantos perdidos que literalmente siguen las obras de Satanás.

 Lo hermoso de esta advertencia es que hoy es día de salvación y día de esperanza, pues Jesús sigue hablándonos hoy de muchas maneras.

 Jesús presenta las obras de Satanás y de sus hijos: homicidas, mentirosos, sordos a la voz de Dios, acusadores, odian a Dios y todo lo que proviene de Dios, ciegos a su forma de ser.

 Jesús habla de los “deseos de vuestro padre”. Satanás es el opositor de Dios y de toda persona que siga a Dios. Satanás planta sus deseos en todas las personas. Sus tentaciones son sutiles y usa nuestras debilidades y nuestras necesidades normales.

 La mentalidad satánica es obvia: “es mentiroso, y padre de mentira”.

 No puede haber verdad a medias, obviamente tampoco hay mentira a medias. O se es verdadero o se es mentiroso.

 Jesús fue claro en cuanto al homicidio, el adulterio, y de dónde provienen los pecados (Mateo 5, 6, 15); provienen de un corazón vendido a Satanás. Las malas obras son simplemente el resultado del estado del corazón. O es de Dios o está “vendido al pecado” (Romanos 7:14-15).

 No hay manera de pasar desapercibido. O somos hijos de Dios, haciendo las obras de Dios, amándolo a Él de todo corazón, escuchando, entendiendo la palabra de Jesús, o por el contrario se es seguidor del diablo. ¡Qué palabra tan dura! ¡No se puede ser neutral, somos de un reino o del otro!

 ¡Hoy es el día de salvación, sigamos a Jesús!