DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


“Esclavo es del pecado”

Día 161

"Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres..." (Juan 8:31-36).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Romanos 6:6, 12, 14, 17, 18, 22; Santiago 4:1-8; Hebreos 12:1-2.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

Para entender bien la medicina o la solución para una enfermedad o para cualquier situación similar, necesitamos conocer cuál es la enfermedad.

Para conocer a Jesús es clave el siguiente versículo: “De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre”.

El pecado (y no hablamos de pecados, hablamos de "EL pecado"), conocido como "pecado original" es el causante de todos los desastres que enfrenta la humanidad hoy.

Romanos 6 y 7 hablan de "EL pecado" (no los pecados). Romanos 5 lo presenta como algo que poseemos de nacimiento. Romanos 6 presenta “EL PECADO” como algo que tratamos de controlar. Después en el mismo capítulo habla de “EL PECADO” como dueño de nosotros (feudal); no sólo es dueño de nuestras acciones (leer todo el capítulo 7) sino que se convierte en un rey que nos gobierna y que nos hace sus esclavos. Pablo concluye con un grito desesperado: "¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24).

La solución a “EL PECADO” es: "Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro... Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu" (Romanos 7:25, 8:1).

Jesús le dice a los fariseos: “todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado”, es gobernado a hacer lo malo. Inmediatamente Jesús da la solución: "La verdad os hará libres... Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres"