DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¿Hay alguien que te condena?

Día 149

"Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más" (Juan 8:10-11).
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Lecturas adicionales:

    Salmos 40:1-3; 85:8; Proverbios 28:13; Isaías 55:7; Lucas 7:50; Romanos 8:1
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La pregunta-afirmación de Jesús, "el que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella", no pudo ser contestada por ninguno de los escribas, ni fariseos, ni por nosotros, pues realmente "si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros" (1 Juan 1:8).

Jesús era el único calificado en ser "el primero en arrojar la piedra contra ella". Él es el único que nunca pecó, pero su misión no es "apedrear" a los pecadores. Él "vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lucas 19:10). La voluntad de Dios no es destruir sino rescatar: “Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?” (Ezequiel 33:11).

Todos los que hemos buscado a Jesús y hemos pedido perdón por los pecados, hemos escuchado su voz diciéndonos: "Ni yo te condeno; vete, y no peques más". Al escuchar tan hermosas palabras y entender su amor por nosotros, obedecemos su voz y no pecamos más. “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño” (Salmo 32:1-2).

"¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros" (Romanos 8:33-34).