DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Siendo confrontados y confrontando

Día 144

"Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos: ¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho? Respondieron y le dijeron: ¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta" (Juan 7:50-52).
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Lecturas adicionales:

    Juan 3:1-3, 9-10; 19:39-40.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Nicodemo era "un principal entre los judíos... y sacerdotes... maestro de Israel". Su conocimiento del Antiguo Testamento, las costumbres de la ley, la historia de su nación era sobresaliente. ¡Era un erudito!

Por otro lado era una persona que estaba buscando a Dios con todo su corazón. Él “vino a Jesús de noche”. Y reconoció que ante él, estaba alguien especial, llamado Jesús: “nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él”. No estaba lejos del reino de Dios.

Aunque también tenía miedo del qué dirán: "vino a Jesús de noche".

Aquí, Nicodemo confronta a sus camaradas sobre su prejuicio acerca de Jesús. Lo defiende: “¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?”

Al final del capítulo 19, lo encontramos como un discípulo de Jesús: “También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras” (v. 39).

¿Que aprendemos de Nicodemo? (1) Que se puede ser un erudito bíblico y no ser cristiano. (2) Que es importante conocer la Biblia pues nos ayudará a acercarnos a Cristo si estamos buscando a Dios. (3) Que hay un desarrollo de la fe en la vida cristiana por lo que tenemos que ayudar a aquellos que están creciendo en su fe. (4) Que debemos ser de influencia con aquellos que aún no conocen a Jesús. (5) Que seremos ridiculizados cuando tratemos de traer a otros a Jesús: “¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta”.