DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


“¿Por qué no le habéis traído?”

Día 143

“Los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos; y éstos les dijeron: ¿Por qué no le habéis traído? Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!” (Juan 7:45-46).
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Lecturas adicionales:

    Juan 7:45-52; Hechos 4:12; 2:21; Romanos 10:21; Efesios 3:14-16. Juan 7:45-52; Hechos 4:12; 2:21; Romanos 10:21; Efesios 3:14-16.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Los "principales sacerdotes y... los fariseos"  le habían dado la misión a los alguaciles de apresar a Jesús. ¡Y no pudieron hacerlo!

Los alguaciles experimentaron la presencia de Dios, experimentaron a Jesús. Su conclusión fue: "¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!" Ninguno de los profetas, ni Moisés, ni Abraham, ni el rey David, ha hablado como Jesús.

Jesús es la única palabra de Dios. Él es el camino, la verdad y la vida que lleva a Dios. Él es la única expresión de la realidad de Dios.

Ahora bien, el sanedrín, los "principales sacerdotes y... los fariseos", asumieron que Jesús era galileo, cuando Él había nacido en Belén de dónde ellos sabían que habría de venir el Libertador.

¿Qué aprendo yo de esta actitud cerrada y errónea de este grupo de judíos en comparación con la de los alguaciles y la de Nicodemo? Sólo podemos saber quién es Jesús cuando lo experimentamos y lo conocemos personalmente. En el momento que abramos nuestro corazón y nuestra mente a Jesús, entenderemos verdaderamente quién es Él.

El grupo de judíos que lo rechazaba, ni siquiera se tomó la molestia de averiguar de dónde provenía Jesús. Había todas estas profecías acerca de Él y cada una se cumplió, pero sus corazones estaban endurecidos.

Fue una lástima que los "principales sacerdotes y... los fariseos", no quisieron escuchar a Jesús y decidieron sentenciarlo antes de escucharlo: "¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?"