DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Dios en control

Día 138

“... y los fariseos enviaron alguaciles para que le prendiesen. Entonces Jesús dijo: Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió. Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir” (Juan 7:32-34).
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Lecturas adicionales:

    Salmo 146:8; Isaías 4:6; Mateo 15:14; Juan 7:32-36; Efesios 1:17-19.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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En el pasaje anterior vemos cómo unos creían en Jesús por las señales que hacía y otros murmuraban y procuraban prenderlo y matarlo. El ser humano puede llegar a ser muy necio y ciego. Este grupo de judíos no se daba cuenta de que al procurar matar a Jesús (y al haberlo hecho), en lugar de haber cumplido los deseos propios, estaban cumpliendo los propósitos de Dios para la salvación aun de ellos mismos si se arrepentían.

En este pasaje Jesús nunca pierde de VISTA su perspectiva: La misión que Él tiene que cumplir. Y la describe claramente: "Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió".

Es interesante que la voluntad de Jesús, su decisión consciente y apremiante, es cumplir la voluntad del que lo "envió", el Padre.

Lo más triste de todo es que los murmuradores ciegos se perderán el beneficio de la misión de Jesús: "Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir".

Así como este grupo de judíos no quería reconocer al Mesías, a quien por tantos siglos habían esperado, nos podría pasar a nosotros. Pues es tan difícil reconocer que podemos estar completamente equivocados. ¿Cómo está mi relación con Jesús? ¿Estoy creciendo en el conocimiento de Dios? ¿Estoy escuchando lo que Él me está diciendo? ¿Estoy obedeciendo sus mandatos? Jesús dice que el que lo ama, guarda sus mandamientos.

Y no se trata de guardar una serie de reglas y mandatos, sino de escuchar su voz día a día para que sea Él quien me guíe, me llene y me use para su gloria y honra.