DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Enseñando en voz alta

Día 136

"Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis. Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió" (Juan 7:28-29).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Juan 3:6; 13:3-5; Romanos 8:5-6; 8:14; 1 Corintios 2:9-15.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

"Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis. Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió" (Juan 7:28-29).
 
 
Jesús está en la fiesta de los tabernáculos en Jerusalén. Ya tenía enemigos allí desde su visita anterior, y aun así empieza a enseñar en público y la gente se maravilla de su enseñanza (vv. 12-15). Jesús describe que sus enseñanzas, su doctrina proviene de Dios, y Él está obedeciendo y dando las enseñanzas de Dios (vv. 16-19).

La multitud lo malentiende aún más, le dice que "tiene demonio". Jesús demuestra que la gente está equivocada. La gente está confundida, y se preguntan si Él es el esperado Libertador, el Cristo.

Ahora Jesús alza la voz y enseña, tal vez en desesperación y abrumado por la incomprensión, la persecución, y el acoso.

Su declaración tiene tres afirmaciones: (1) "A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy". La gente conoce la procedencia terrenal de Jesús. (2) Jesús declara que no conocen su procedencia eterna, espiritual, y por lo tanto no conocen a Dios: "Y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis". (3) Pero Jesús sabe de dónde viene y hacia dónde va. Tiene un sentido concreto y sólido de su misión y del propósito para su vida: "Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió".

¿Cómo puedo aplicar esta actitud de Jesús de enseñar en voz alta en medio de una situación de incomprensión y difícil? No importa la incomprensión o la situación en la que me encuentre, tener mi identidad en Dios, y conocer su propósito para mi vida, aun en un momento en que estemos alterados por una situación difícil, me da plenitud y seguridad en Dios.