DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¡Increíble!

Día 131

"Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba. Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?" (Juan 7:14-15).
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Lecturas adicionales:

    Proverbio 1:7; Juan 5:19; 5:30;1 Corintios 1:30; Colosenses 1:19; 2:9
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús no hace nada sin un propósito específico: "Subió Jesús al templo, y enseñaba". Él vino a "hacer discípulos", esto fue lo que Él ordenó: "id, y haced discípulos a todas las naciones... enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado".

Su enseñanza es tan increíble e inspiradora que nos maravilla a todos cuando leemos lo que Él enseña y escuchamos su voz en nuestros corazones.

Su enseñanza contiene principios eternos que encajan en toda cultura, toda clase social, toda raza, pues es pertinente en todos los tiempos hasta el día de su venida.

Los judíos decían: “¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?” Aunque se admiraban por los milagros que veían y de su gran conocimiento, aun así lo perseguían, porque no querían aceptarlo como el Mesías e ignoraban su verdadera fuente de origen.

Pero damos gracias a Dios que los que lo aceptamos y amamos podemos entender que Él y su enseñanza cambiarán nuestra forma de pensar, nuestra forma de actuar, nuestra forma de ser, dándonos vida nueva. Sabemos que realmente Jesús no necesita ir a la escuela, porque Él mismo es Dios. Él es la sabiduría de Dios.

Dios es el tema y enfoque de sus enseñanzas. Todo lo que Jesús hace y dice es para demostrar quién es Dios y el amor que Él tiene por cada uno de nosotros. Por tanto, no ha de extrañarnos que sus enseñanzas nos maravillen y nos guíen a la verdadera plenitud, a la verdadera vida. La clave de la vida cristiana es el conocimiento y la aplicación de la palabra de Dios. ¡Y Jesús lo demostró!