DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


El tiempo de Dios

Día 127

"Entonces Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha llegado, mas vuestro tiempo siempre está presto" (Juan 7:6).
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Lecturas adicionales:

    Salmo 138:8; Eclesiastés 3:1-9; Marcos 1:14-15; Gálatas 4:4-5; Efesios 1:9-10; Filipenses 2:14-15.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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A diferencia de nuestro idioma, en donde el tiempo es un beneficio que aprovechamos o que tiramos; la cultura hebrea tenía dos conceptos para el tiempo. El primero era el concepto "Cronos", de dónde proviene la palabra cronómetro, y significa básicamente lo que dice la primera frase. Es el tiempo como comúnmente lo manejamos.

El segundo concepto es el tiempo "kairós", y pudiéramos hablar de que es el tiempo en que se llevará a cabo un acontecimiento en el cual sólo Dios sabe cuándo sucederá. Un ejemplo de este tipo de tiempo es el nacimiento normal de un bebé. Realmente los doctores pueden "diagnosticar" más o menos cuándo, pero realmente el bebé nace cuando Dios lo tiene planeado.

Jesús dice "mi kairós aún no ha llegado" y se refiere al cumplimiento completo del propósito de Dios para Él.

Por otro lado, les dice a sus hermanos, ustedes me conocen como persona, como su pariente, pero aún no me conocen como su Señor, su Mesías, su Salvador.

Hoy hay muchos que viven su tiempo de una forma "cronos", es decir esperando que éste pase, una vida de monotonía, de reloj, de compromisos, atareada, etc. Sin embargo, "en el cumplimiento de los tiempos", en el TIEMPO DE DIOS, cuándo Él nos salva y Jesús se convierte en residente y presidente de nuestras vidas, ¡todo cambia! Entramos a una nueva dimensión, al "kairós" de Dios. Es en esta dimensión donde veremos los propósitos de Dios cumpliéndose en nuestras vidas y así cumpliendo la misión de Él, a través de nosotros, para su honra y su gloria.