DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¡Traición!

Día 124

"Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce" (Juan 6:70-71).
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Lecturas adicionales:

    Salmo 41:9; Mateo 7:21-23; Marcos 16:14; 10:1-4; Juan 8:44..
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Judas es uno de los personajes bíblicos más despreciados y odiados, y con razón, pues traicionó a Jesús.

Pedro también le falló a Jesús, pero él se arrepintió y más tarde fue lleno con el Espíritu Santo. Leemos en el Salmo 143:2, “Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún ser humano”.

En Juan 6:66 muchos se van y traicionan a Jesús.

¿Quién está exento de llegar a ser traidor? ¡Ninguno!

Judas era un discípulo que echó demonios, hizo milagros, era una persona muy confiada en el grupo (era el tesorero), pero en un instante se convirtió en traidor.

¿Por qué entró la duda en su corazón? ¿Por qué esta maldad? En Hebreos 3:12-13 leemos: “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”.

Hay una frase curiosa en este pasaje: “y uno de vosotros es diablo”. En otras palabras, uno más del ejército de Satanás.

La advertencia de Jesús es severa. Le pregunta a los doce: “¿Queréis acaso iros también vosotros?

Tenemos un amigo fiel que nos enseña, nos corrige y nos amonesta cuando tomamos una mala decisión: el Espíritu Santo. Jesús dijo: “No os dejaré huérfanos” (Juan 14:18a). También tenemos como armas contra el enemigo a la oración y la palabra de Dios. Escuchemos atentamente su voz y no nos alejemos nunca de Él, para que cuando Jesús regrese nos halle fieles a Él.