DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Queremos un “milagrito” más poderoso

Día 114

"Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer" (Juan 6:30-31).
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Lecturas adicionales:

    Jeremías 16:20; Juan 20:29; 2 Corintios 5:15; Gálatas 5:19-21; Santiago 4:2-4; 1 Juan 2:18-19 .
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Altivez, altanería, interrogatorio indebido a Jesús, a su doctrina y milagros no son sólo obras de la carne, sino satánicas. Los que lo cuestionan, le preguntaron a Jesús: "¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?"

¿Cuál es nuestra actitud hacia Jesús? ¿Por qué hay personas que no creen en Él y lo cuestionan a pesar de haber visto sus milagros?

¿Ha conocido a personas que no quieren saber nada de Jesús, porque no les han dado lo que le pidieron a Él? Las Escrituras nos hablan de personas con un corazón endurecido y perverso.

Los que se dirigen a Jesús, ignorando que fue Dios y no Moisés quien mandó milagrosamente el maná en el desierto, ahora comparan a Jesús con Moisés; realmente es incomparable.

¡Quieren un milagro más poderoso! ¡Han ignorado el milagro de la multiplicación de los panes! Ellos quieren algo más lucrativo, pero no están dispuestos a ser como el muchachito que lo entregó todo para que Jesús lo multiplicara. Ellos no quieren dar nada, sólo recibir para sí mismos. ¡Dios nos libre de este tipo de carácter y pecado!

Con todo y la dureza de corazón de algunos de los que conocemos hoy, ruego que a muchos de ellos Dios les abra sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en Jesús, perdón de pecados y herencia entre los santificados. Para que así como Dios tuvo compasión de mí, muchos también puedan llegar a Él.