DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


En medio de lo imposible

Día 110

"Al anochecer, descendieron sus discípulos al mar… Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos. Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba" (Juan 6:16-18).
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Lecturas adicionales:

    Isaías 51:12; Juan 14:16; 2 Corintios 1:3-4; 2 Tesalonicenses 2:16-17.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Para sacar a sus discípulos de una situación comprometedora espiritualmente, Jesús, "en seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él..." (Marcos 6:45). Después, Él "se fue al monte a orar" por ellos. Él sabía que estarían en una circunstancia difícil: "Se levantaba el mar con un gran viento que soplaba".

Jesús quiere que ellos aprendan a confiar en Él en medio de las tempestades. Los saca de una situación peligrosa espiritualmente ("apoderarse de Jesús") y permite que estén en una situación física difícil: "la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario" (Mateo 14:24).

Muchas veces no entendemos por qué Dios nos permite pasar por momentos de temor, de soledad, de dolor, de pérdida de un ser querido, pérdidas económicas y circunstancias difíciles a lo largo de nuestro caminar con Él.

En esa ocasión Jesús mismo fue quien los envió en medio de este mar agitado.

En otras ocasiones, nosotros mismos somos los que nos metemos en circunstancias de las que no sabemos cómo salir.

Jesús hizo dos milagros en ese momento. Primero, caminó hacia ellos sobre las aguas; y segundo, aunque la barca estaba a mitad del lago, en el momento que Jesús subió a la barca llegaron al instante a la orilla a donde iban.

Aún en medio de la tempestad, los discípulos están en medio de GRAN PROTECCIÓN. Ellos no están solos, Jesús esta orando por ellos, y pronto vendría a estar con ellos.

Hoy día, Jesús todavía está a la diestra de Dios Padre intercediendo por todos nosotros.