DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Resultados de la multiplicación

Día 107

“Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos... Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo” (Juan 6:13-14).
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Lecturas adicionales:

    Salmos 115:14; Hechos 3:18-20; Romanos 15:29; Juan 14:2, 6.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Bendición en abundancia: “Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos”. No siempre el resultado de la bendición es material, en otras ocasiones la multiplicación es fruto espiritual abundante, una gran cosecha de personas que reciben a Cristo y un gran avivamiento espiritual. 

Jesús es exaltado. La señal (el aviso) lo presenta a Él, no a los que repartieron el pan. “Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho”. 

Bendición en abundancia: ¡Cuánta bendición hemos recibido a través de Jesús! Imposible mencionar cada una, pero sí podemos hacer una lista de algunas de las que más apreciamos: su perdón, gracia y misericordia. Padre, Hijo y Espíritu Santo morando en nosotros, transformándonos a la imagen de Jesús y haciéndonos colaboradores suyos. ¿Qué más podríamos pedir? 

Aunque viviéramos mil años aquí en la tierra, nunca alcanzaríamos a entender tanto amor para con los seres humanos. ¡Que Jesús siendo Dios, santo, justo, bueno, eterno, todopoderoso, se haya convertido en un ser humano, para vivir como uno de nosotros y morir cruelmente para salvarnos! 

Este Jesús que murió, resucitó y ascendió a los cielos a la diestra del Padre, todavía vive en nosotros y sus bendiciones siguen siendo abundantes para todos. 

Jesús es reconocido como el único que puede asegurar el futuro, Él es el verdadero profeta que guía a la vida eterna aquí en la tierra, y nos prepara el camino para el cielo: “Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo”.