DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Preparándose para la multiplicación

Día 105

“Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?” (Juan 6:5).
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Lecturas adicionales:

    Génesis 22:14; Salmos 2; 121; Mateo 9:36-38.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús vio que había venido a él una gran multitud. Cada día, cada año las multitudes son más numerosas. Hoy vemos grandes multitudes corriendo de un lado a otro. En los aeropuertos, en los medios de transporte, en las calles, en las protestas y en especial en juegos deportivos y conciertos. 

¿Cuántas personas estarían dispuestas a venir a Jesús, buscándolo a Él, buscando sus enseñanzas, su sanidad, sus milagros, su salvación, como sucedió cuando Jesús estaba entre nosotros? 
Jesús no defraudó a la multitud que lo buscaba. Jesús da pasos concretos para preparar a los discípulos para la multiplicación. 

Jesús prueba la fe de Felipe y le dice: “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?... Andrés le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos”. La primera clave para la multiplicación es mirar cuál es la necesidad y luego, qué tenemos a nuestro alcance. 

Solo habían cinco panes de cebada y dos pececillos, los que ni siquiera le pertenecían a los discípulos, sino a un muchacho, pero también estaba el deseo de servir y la fe de sus seguidores. 

Jesús organiza a la multitud: “Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta” (Marcos 6:40). La siguiente clave, es tener una estrategia para poder alcanzar y satisfacer la necesidad. 

La siguiente clave es la oración “y levantando los ojos al cielo bendijo...” (Marcos 6:41), “y habiendo dado gracias...” (Juan 6:11). 

¡En las manos de Jesús, lo poco es mucho y hay su ciente para todos!